¿Cómo pensé que ibas a volver a quererme? ¿A necesitarme? ¿A extrañarme?...
¿Cómo pude ser tan ilusa?
Aunque... El pensar eso me dio la suficiente fortaleza como para ahora afrontar que no era cierto.
Ahora estoy bien, ya no te necesito, ya no necesito tu compañía, que antes era indispensable para que sobreviviera en esta eterna caída
Ya lo superé, ya no quiero llorar mas por algo que NO VALE LA PENA.
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